Los beneficios recogidos por experiencias de empresas que han implementado un Plan de Cumplimiento Normativo son muchos, entre ellos destacan: el reforzamiento en la protección de los trabajadores, mejoras en el ambiente laboral, una mejor administración de los riesgos, mejoras en la reputación de la empresa, entre otras. Estos beneficios se traducen en una mayor eficiencia en la gestión de la empresa, y en la búsqueda de herramientas que apunten a disminuir los perjuicios económicos y los daños en la reputación de la empresa, derivados de incumplimiento de normativa, daños ambientales, sanciones administrativas, actos de corrupción, etc.
Sin duda agrega valor a la empresa en todas sus áreas: cambia la forma de pensar y actuar en los negocios de la empresa en forma positiva, potencia su imagen y especialmente ayuda a competir éticamente, que es lo que el mundo globalizado exige hoy.